¡Hola, chicas! ¿Qué tal? Hoy me gustaría presentaros un producto bastante interesante, a mi parecer, que he conocido gracias a la última caja DISFRUTABOX. Se trata del gel calmante “Rumalaya” de HIMALAYA, un gel de acción rápida para masajes, que alivia el dolor.
Me gustaría comentaros que HIMALAYA es una marca fundada en 1930 en la India, así que cuenta con un legado de más de 90 años, pasando de unos comienzos humildes a una presencia global en cerca de 90 países. A pesar de su crecimiento, sigue siendo una empresa familiar dirigida por los descendientes de su fundador, el Sr. M. Manal. Desde sus inicios, la marca ha apostado por el talento humano como base del éxito, promoviendo un equipo apasionado e innovador. Gracias a esta filosofía, la compañía ha crecido hasta reunir a más de 5.000 empleados en todo el mundo. HIMALAYA se especializa en productos herbales clínicamente estudiados, hierbas orgánicas certificadas y soluciones para el cuidado personal. Su enfoque combina la medicina tradicional Ayurveda con la ciencia moderna, posicionándola como pionera en el desarrollo de productos naturales para la salud.
Tal y como os he dicho, el gel calmante “Rumalaya” de HIMALAYA me llegó en la caja DISFRUTABOX de abril y al presentaros su contenido ya os dije que a este producto le iba a dedicar un post especial, porque se lo merecía. Y bueno, hoy ha llegado este momento. :-)
Os recuerdo también que DISFRUTABOX es una caja de suscripción mensual que cuesta 22,95 euros y con el código COSMETICAENACCION podéis conseguir vuestra primera caja por tan solo 12,95 euros. Esta caja cada mes nos trae productos de belleza y alimentación. Si queréis ver todo el contenido de la caja de abril, os recomiendo pasar por este post.
Descripción del producto:
“Rumalaya” de HIMALAYA es un gel tópico, calmante y de acción rápida que proporciona alivio frente al dolor de articulaciones, cuello, espalda y hombros por su efecto de frío y calor cuando se masajea la piel. Está especialmente indicado para el tratamiento de dolores musculares, articulares y de ligamentos producidos por torceduras, esguinces, lesiones deportivas, molestias lumbares y cervicales. Este gel no está recomendado para niños, embarazadas o mujeres lactantes.
El producto está enriquecido con Aceite de Gaulteria, conocido por sus propiedades analgésicas. Además, contiene Extracto de Boswellia que ayuda a reducir de forma eficaz los síntomas de las afecciones en músculos y articulaciones. También cuenta con el Extracto de Jengibre, con acción antiinflamatoria, y una mezcla de aceites esenciales especialmente combinados para crear una sensación de frío seguida por una sensación de calor, lo cual favorece su acción calmante y relajante. En su formulación encontramos también Cedro de Himalaya, Menta o Canela. Aquí os dejo todos sus ingredientes.
Modo de empleo:
Aplicar una pequeña cantidad de gel en la zona sensible y masajear suavemente en el área con molestias. Es un producto sólo para uso externo.
Formato y precio:
El gel calmante “Rumalaya” de HIMALAYA se presenta en un tubo de 50g sin dispensador. El producto tiene una fecha de caducidad concreta, que en mi caso es mayo de 2028 y cuesta 5,95 euros. Su envase procede de fuentes responsables.
Mi opinión:
“Rumalaya” de HIMALAYA es de color blanco y tiene un aroma muy característico de los productos herbales y balsámicos, bastante intenso, con notas mentoladas y medicinales. A mí personalmente me recuerda un poco a esos ungüentos tradicionales de toda la vida, aunque con un toque más fresco y menos pesado. Este tipo de olor me transmite sensación de alivio casi inmediata. Aunque el fabricante lo llama “gel”, para mí es más bien una crema que posee una agradable textura ligera, no grasa y fácil de aplicar. Además, no mancha la ropa, se absorbe bastante rápido y no deja la piel pegajosa. Esto para mí es importante, porque no me gustan nada esas cremas para dolores musculares que parecen aceite puro y luego tienes que esperar media hora antes de vestirte. Con “Rumalaya” esto no pasa. Te lo aplicas, masajeas un poco y enseguida notas esa combinación de efecto frío-calor tan característica.
Este gel calmante me llegó un poco por casualidad en mi última cajita de DISFRUTABOX, pero me ha alegrado mucho recibirlo, ya que lamentablemente me duele la espalda a menudo y por eso siempre tengo en casa un producto de este tipo. Lo empecé a utilizar principalmente para molestias musculares en la zona cervical y lumbar, sobre todo después de pasar muchas horas delante del ordenador o tras algún esfuerzo físico un poco más intenso de lo normal. Y sinceramente, me sorprendió bastante.
En cuanto al efecto calmante, diría que funciona especialmente bien para tensiones musculares, contracturas leves y sensación de sobrecarga. No hace milagros (porque ningún gel los hace), pero sí noto que ayuda mucho a relajar la zona y a disminuir esa sensación de rigidez. A mí me gusta especialmente utilizarlo por la noche en la zona de los hombros y cuello. Da una sensación muy agradable de descanso muscular.
También lo he usado alguna vez después de caminar bastante o tras esfuerzos repetitivos y me parece que ayuda bastante a recuperar la sensación de confort. Creo que uno de sus puntos fuertes es precisamente esa mezcla de ingredientes herbales típicos de la medicina ayurvédica, como boswellia, jengibre, menta o gaulteria. El efecto refrescante inicial seguido del calor suave resulta muy agradable y da sensación de que el producto “trabaja” sobre la zona.
Otro punto positivo es que cunde bastante. Con poca cantidad podemos cubrir una zona amplia, así que el tubo dura más de lo que parece. Además, su precio me parece bastante razonable comparado con otros geles musculares más conocidos.
Eso sí, también tiene algunas cosas menos positivas. El olor permanece bastante tiempo sobre la piel, así que si sois sensibles a perfumes intensos quizá no os entusiasme. Y aunque el efecto calmante se nota, diría que está más orientado a molestias leves o moderadas que a dolores realmente fuertes. Para una lesión importante o inflamaciones serias evidentemente no sustituye una valoración médica ni tratamientos específicos.
En mi caso, lo que más me gusta de “Rumalaya” es que transmite esa sensación de producto tradicional, sencillo y efectivo, sin pretender ser milagroso. Es uno de esos productos que acabamos utilizando con frecuencia porque realmente aporta alivio y resulta agradable de usar. Yo ya lo considero un básico en casa para cervicales cargadas, espalda cansada o piernas sobrecargadas.
Y esto es por el momento todo, chicas. ¿Qué os parece el gel calmante “Rumalaya” de HIMALAYA? ¿Lo conocíais? ¿Lo habéis probado? ¿Soléis utilizar este tipo de productos?
Esta bien saberlo. Tomo nota. Gracias
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