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¡Hola chicas! ¿Cómo estáis? ¿Qué tal el fin de semana? El
mío muy bien. :-)
Hoy vuelvo con una nueva entrada de la sección “TODO SOBRE
…” y esta vez voy a hablar sobre el cuidado de la piel muy problemática. ¿A qué
me refiero hablando de la piel muy problemática? Pues a la piel que muestra más
de un problema diferente a tratar. Normalmente son problemas difíciles de
tratar ya que los tratamientos habituales para un problema empeoran el otro
problema y es bastante complicado encontrar un producto que sirva para ambos
problemas. Muchas de nosotras tenemos la piel muy problemática y por eso he
decidido documentarme y buscar soluciones para este tipo de pieles. Os voy a
presentar 6 tipos de pieles muy problemáticas y soluciones para cada uno de
ellas.
PIEL CON ROJECES Y
ACNÉ
Aún no existe un producto que prevenga los dos problemas a
la vez. ¿Por qué? Pues porque los ingredientes de los productos anti-acné
resecan e irritan la piel con rojeces, que normalmente suele ser sensible. Pero
este tipo de piel no deberíamos tratarla solo con los productos anti-rojeces
para no agravar el acné. Y de otro lado, no deberíamos ignorar las rojeces para
no provocar el eritema persistente.
¿Entonces cómo cuidar este tipo de piel? Sobre todo
deberíamos usar un serum o una crema ligera con ingredientes que fortalezcan
los vasos sanguíneos, por ejemplo con extracto de Castaño de Indias (no
deberíamos usar una crema demasiado grasienta para no empeorar el acné). El
segundo paso es usar una crema anti-acné con ácidos, que evite la aparición de
los puntos negros, actúe como antiinflamatorio, antibacteriano y fortalezca los
vasos sanguíneos. Además durante el día hay que proteger la piel con una ligera
crema de protección solar, ya que la radiación solar no va bien ni para los
vasos sanguíneos dilatados ni para el acné.
Para esta problemática se podrían utilizar, por ejemplo: “Redness
Neutralizer” de SKINCEUTICALS y la gel-crema “Cleanance K” de AVÈNE.
PIEL DESHIDRATADA
Y ACNÉ
Este tipo de piel a menudo es el resultado de un mal
tratamiento del acné. Después de un largo tratamiento con los productos
anti-acné para resecar las espinillas inflamadas y sin hidratar la piel correctamente,
desaparece la seborrea y los poros dilatados, pero la epidermis se vuelve seca
y propensa a irritaciones. Incluso se puede pelar.
Para prevenir esta situación no podemos olvidar poner una
crema o un serum hidratante para pieles sensibles antes de aplicar una crema
anti-acné. Lo mejor es optar por una crema de farmacia con pocos ingredientes,
para evitar el riesgo de irritaciones. Este producto debería contener ingredientes
tales como: la alantoína, la glicerina, el ácido hialurónico, el pantenol. Si
nuestra piel no está muy deshidratada y no es hiper sensible podemos optar por
un ligero serum hidratante con ácido hialurónico y arginina en vez de una crema,
por ejemplo “Hydraphase Intense” de LA ROCHE-POSAY. Luego, sobre la piel calmada
e hidratada, aplicamos una crema anti-acné con propiedades antibacterianas, que
calme las inflamaciones y evite la aparición de las marcas de acné, por ejemplo
“Hyseac A.I.” de URIAGE.
Si ya hemos tratado la deshidratación de la piel y su capa
lipídica está reconstruida, podemos cuidar la piel con un solo producto. Este
producto debería unir propiedades calmantes y anti-acné con propiedades
hidratantes, regenerantes y antibacterianas.
ARRUGAS Y ACNÉ
El acné de la piel madura es diferente al de la piel joven,
por eso para tratarlo no están indicados los productos para los adolescentes,
ya que resecan demasiado la piel, que ya por si misma tiende a estar seca.
Cuanto más madura sea, más cremas nutrientes necesita. Pero las cremas
nutrientes empeoran el acné.
En este caso hay que empezar el cuidado diario con un
producto ligero anti-edad que aclare la piel, acelere la producción del
colágeno y exfolie la piel para estimular su regeneración y eliminar el acné. Se
puede usar un serum con vitamina C, por
ejemplo “Flavo-C” de AURIGA o un tratamiento con retinol. Luego deberíamos
aplicar una ligera crema anti-edad y con protección solar, tal como “Blue
Therapy SPF15” de BIOTHERM que contiene extracto de algas.
Para este tipo de piel son ideales también los productos
especiales tipo 2 en 1 que están indicados para pieles maduras con acné, por
ejemplo “Normaderm Anti-Age” de VICHY con suaves ácidos exfoliantes y la
vitamina C.
ARRUGAS Y ROJECES
Con la edad la piel se hace más fina y los débiles,
dilatados y rotos vasos sanguíneos se hacen más visibles. No hay muchos
productos anti-edad que fortalezcan los vasos sanguíneos, por eso normalmente
se usa solo las cremas antiarrugas disimulando las rojeces con el maquillaje.
Pero es un error, porque agrava el problema de las rojeces.
En este caso lo más importante es fortalecer los vasos
sanguíneos con un serum o una crema con
extracto de Castaño de Indias, de árnica o con rutina. Un buen ejemplo de este
tipo de producto es “Sensibio AR” de BIODERMA. Si este producto contiene
también la alantoína calmante, la glicerina hidratante o las vitaminas C y E
rejuvenecedoras, pues mejor. Después aplicamos una buena crema antiarrugas con un
filtro solar. Es muy importante, porque las radiaciones UV dañan los vasos
sanguíneos, empeoran las rojeces y aceleran el envejecimiento de la piel. Podemos
usar por ejemplo “Time Reversing Intense” de ORIFLAME. La crema de noche no
debería llevar filtros solares, pero debería ser bastante densa, ya que la piel
madura necesita no solo ingredientes rejuvenecedores sino también lípidos que la
protejan. En este caso podemos usar “Forever Youth Liberator” de YSL.
Si las rojeces no son
muy grandes podemos usar una crema tipo 2 en 1, que alise las arrugas y
rejuvenezca la piel fortaleciendo los vasos sanguíneos.
ROSÁCEA Y PIEL
GRASA
Es el tipo de piel más complicado de cuidar. Es una piel
super sensible. Debido a la fuerte secreción de sebo necesita tratamientos que sequen
la piel, pero este tipo de productos dañan los vasos sanguíneos y empeoran la
inflamación causada por la rosácea. En este caso tenemos que estar bajo control
del dermatólogo y además cuidar la piel con los productos que controlen la secreción
de grasa y calmen la piel a la vez.
Primero deberíamos usar un serum o una ligera crema con
ácidos: azelaico o mandélico (el ácido salicílico y el ácido glicólico están
prohibidos, ya que irritan la piel), por ejemplo el serum “Mandelac” de
SESDERMA. Este tipo de productos controlan la secreción de sebo, reducen los
poros, calman e hidratan la piel. La acción de estos cosméticos la deberíamos
apoyar con un producto para la piel con rojeces y con un filtro solar (las
radiaciones UV empeoran la rosácea), por ejemplo con la emulsión “Antirougers”
de AVÈNE. Por la noche podemos elegir “Active Sensitive” de YVES ROCHER (no
tiene filtro solar).
PIEL SENSIBLE Y
MANCHAS
Las manchas se quitan usando productos blanqueantes con
ingredientes potentes, por ejemplo con
ácidos exfoliantes. Las pieles normales las toleran bien, pero las pieles
sensibles pueden reaccionar mal con ellos: pueden enrojecerse, resecarse, picar.
Por eso primero hay que aplicar un serum o una crema que
hidrate y calme la piel y que contenga glicerina, alantoina y vitamina B3 que
evite las irritaciones. Si ya tenemos la piel protegida y fortalecida, podemos
aplicar una crema antimanchas con ácidos, por ejemplo: azelaico, pirúvico o
glicólico. Los ingredientes activos penetran la piel, pero no la irritan,
porque está protegida. Las cremas antimanchas de día tienen que llevar un
filtro solar, deberían hidratar bien la piel y no deberían llevar perfume. Y
los ejemplos de las cremas anti-manchas que podemos usar son “Even Brighter” de
EUCERIN o “Even Better” de CLINIQUE.
Si la piel es hipersensible hay que buscar productos
específicos antimanchas para pieles sensibles. El tratamiento con estos
productos dura más tiempo, pero es más delicado y suave.
Bueno, y esto es todo lo que he preparado para hoy. Espero que
la entrada os haya resultado útil. ¿Y vosotras tenéis la piel problemática o
muy problemática?
Todas las fotos menos la primera
provienen de las páginas oficiales de las marcas
Fuentes: prensa extranjera
Fuentes: prensa extranjera





